Productos artesanales innovadores: La Mercadera

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El mercado de la artesanía tiene un valor muy fuerte para todo extranjero que visita Paraguay, queda encantado con los bordados de ñandutí, las hamacas de poyví, las cerámicas de distintos modelos y diseños, etc. Pero hacer un negocio rentable de esto no siempre es fácil, menos cuando no contas con capital suficiente para comenzar a vender dentro de un local físico, y se vuelve aún más difícil si esta artesanía proviene de manos que viven lejos de Asunción. De esta idea nace nuestro emprendedor de la semana: La Mercadera, de Ana María Domínguez.

Ante la necesidad de contar con un espacio en el cual ofrecer productos que estábamos
elaborando en el interior, surge la idea de abrir una tienda, no sólo como espacio fijo de venta de productos que elaboramos en una granja, sino también como inclusión de otros rubros que nos fascinan. Así comienza la apertura del local con productos artesanales, nacionales de cualquier índole, con la consigna de que destaquen por su innovación.
En pocas palabras, ofrecer productos manteniendo las materias primas tradicionales, pero
darle un toque innovador al buscar nuevas expresiones de las mismas.

Maceta de madera de Ybyrapyta; Ceniceros de Lapacho de la empresa Shroom House.

La Mercadera es una empresa unipersonal, al mando de Ana María Domínguez junto con el asesoramiento de diseñadoras y artesanos locales. Lleva menos de un año en el negocio local, pero tiene una receptividad muy buena, nos cuenta Ana. “A medida que las personas van conociendo la tienda, a través de las redes sociales o recomendaciones de amigos, se van acercando y el comentario es también positivo, nos dicen que ¡es una tienda diferente!

 

“Es una tienda diferente”, qué reconfortante recibir esa clase de cumplidos de la gente, no sólo por exhibir arte o productos llamativos sino porque tu objetivo de incluir innovación dentro de un mercado muy versátil, está funcionando. Y más, cuando el cliente reconoce el valor de los productos que le estás ofreciendo. Seguro más de uno ya piensa en los miles de dólares que se necesitó para abrir esta empresa, pero la realidad es distinta, hicieron falta unos 20.000.000 gs aprox. más el trabajo de los diferentes artesanos que dejan sus productos en consignación (método de negociación entre proveedor y comerciante, donde el primero deja una cantidad de productos en la tienda del comerciante, y luego éste, los vende, dándote un monto X por las ventas). Una opción buena para darse a conocer en el mercado.

Cerámicas esmaltadas, tazas con mimbres, cerámica de Itá.

En este momento cuentan con diversos productos:

a) En poyví: colchas, hamacas, alfombras.

b) Karanday: cestos en distintos tamaños y colores.

c) Bases de acrílico con macetitas de cerámica de Itá.

d) Cerámica esmaltada: bols, cazuelas, etc.

Pero como todo emprendedor, sabemos que no es fácil comenzar en el mercado paraguayo. Si Mary con su Casa de Café, esperó meses para un certificado, con Ana y su grupo de artesanos pasa algo similar. Nos cuenta que “nunca es suficiente el apoyo a los artesanos. El artesano debe comprar la materia prima, crear, dedicar tiempo para elaborar la obra y luego comercializarla. Entendemos que es un proceso, por lo que se necesita financiación para sostenerse en el tiempo. Por otro lado, los requerimientos burocráticos no discriminan a pequeñas empresas de otras mayores. Se tienen las mismas exigencias para una y otra; por lo que se vuelve más oneroso, lleva mucho tiempo y energía habilitar una pequeña tienda.”

Por eso es muy importante la planificación estratégica dentro de una empresa, ya que pueden tenerse 20 productos diferentes, de los cuales sólo 10 generan ventas, y no todo pasa por el filtro de la financiación crediticia, sino de tener los clientes ideales dentro del negocio. Aquellos clientes que siempre buscan 2-3 artículos; o elaborar artesanías para clientes que sí van a comprarlo. La fórmula vale para ambas partes, sólo hay que saber utilizarla.

Y si de 20 productos, 10 no generan nada es porque el establecimiento no tiene su cliente ideal (o artesano ideal), por tanto el artesano no está elaborando artesanía para su cliente ideal (el comprador). Para pensar.

Juguetes de madera artesanales elaborados por el matrimonio Jung.

 

Se deberían facilitar las gestiones de políticas públicas. Capacitar a los artesanos con relación a la calidad en los productos, cumplir con los calendarios de trabajo, y fomentar la creatividad. Creo que esa capacitación es fundamental para crecer.

 

Nos despedimos de Ana María preguntándole cuáles son sus planes para el futuro con La Mercadera y nos dice: “me gustaría que cada vez más personas conozcan la tienda. También que más artesanos sepan que cuentan con un espacio para exponer sus creaciones y ocasionalmente venderlas.”

La tienda se encuentra en Herminio Maldonado 891 casi Lillo (Barrio Herrera). También pueden seguirla en las redes sociales para unirse al emprendimiento o adquirir los productos:

 

Papel artesanal realizado a partir de la pasta de tronco de banano y otros materiales naturales.

Frutas y verduras deshidratadas de Rancho Alegre.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Almohadillas rellenas de semillas y plantas aromáticas.

Macetas de cerámica, de la empresa Sintropia.

 

 

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